| Albéniz | |
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Hablamos de… Albéniz El pasado 18 de mayo se cumplieron cien años de la muerte del autor de la suite Iberia. Un espíritu inquieto que le llevó desde su infancia a recorrer el mundo en busca del éxito musical, forzado por las circunstancias familiares al principio y luego como necesidad de alcanzar el pleno triunfo en lo personal. Su búsqueda de esa identidad nunca encontrada, le marcará una vida errante que le deparará menos éxitos de lo esperado y más fracasos de lo previsto. Su desgracia y éxito es el piano, es un niño sin infancia y un anciano con cuarenta y ocho años con una salud cuarteada por tantos años de maletas y hatillos. Aunque Isaac Manuel Francisco Albéniz Pascual naciera en Camprodón, al norte de Girona, a pocos kilómetros del antiguo puesto fronterizo de Coll D’Ares, un 29 de mayo de 1860, sus primeros años los vive en Barcelona nuevo destino laboral de su padre, funcionario de aduanas. Las nociones básicas de piano que le da su hermana mayor Ernestina dan fruto en este niño prodigio que con tan sólo cuatro años asombró al público que presenció su actuación en el Teatro Romea. El temprano éxito mueve a su padre a contratar al profesor Narciso Oliveras para que lo forme en el piano. Dos años después, viaja a París junto a su madre y hermana para ampliar su formación con el maestro Antoine Marmontel, famoso pedagogo de grandes pianistas. Sin embargo, una travesura le va a costar no poder superar la prueba de acceso al Conservatorio. De vuelta a Barcelona en 1868, el cambio de régimen va a pasar factura a la familia Albéniz, el padre pierde el empleo y el pequeño Isaac se convierte en el pilar económico de los Albéniz incrementando sus conciertos por varias ciudades españolas. Finalmente, la familia se asienta en Madrid donde ingresa en el Conservatorio bajo las directrices del maestro Mendizábal. Su carácter aventurero le lleva a realizar conciertos en solitario por todo el tercio norte de la península. El suicidio de su hermana Blanca le sorprenderá en Barcelona de donde regresa precipitadamente a la capital. Ya de nuevo en Madrid, retoma los estudios brevemente con el profesor Eduardo Compta. Pero la inquietud puede con él y marcha de nuevo, ésta vez hacia el sur donde embarca en Cádiz como polizón para hacer las Américas. Puerto Rico y más tarde Argentina, Uruguay, Brasil y Cuba serán nuevos escenarios del “niño Albéniz”. En otoño de 1873 regresa brevemente a Madrid gracias al giro republicano que adquiere la política del país. El nuevo destino de su padre en la aduana de La Habana le anima a dar una gira en los Estados Unidos obteniendo relativo éxito. Al año siguiente regresa a Europa haciendo un periplo por Inglaterra y Alemania; en Leipzig estudia piano con Karl Reinecke y composición con Salomón Jodassohn. Vuelve a Madrid coincidiendo con la Restauración Borbónica a la que se acerca en la persona del secretario del rey, el Conde de Morphy el cual le dota de una pensión y lo manda a estudiar al Conservatorio de Bruselas recibiendo clases muy provechosas de piano y composición de sus profesores Rummel, Brassin y Dupont. En 1880 regresa a España después de haber visitado en Budapest al anciano maestro Franz Liszt. Encuentra en la zarzuela su acercamiento a la música popular española componiendo sus únicos tres títulos: “Cuanto más viejo”, “Catalanes de Gracia” y “El canto de salvación” y dirigiendo una compañía con poco éxito. En Barcelona su vida viajera se asienta firmando un contrato con el Café Colón y contrayendo matrimonio con Rosina Jordana, fruto del enlace nacen tres hijos. En 1886 de regreso a Madrid publica “Suite española, Op. 47”, seguidas de “Recuerdos de viaje, Op. 71” y “Rapsodia española, Op. 70”. Estos años acude a las Exposiciones Universales en Barcelona y París; también Londres y otras ciudades acogen sus exitosas actuaciones. En 1893 establece su residencia en París, donde conoce a Fauré, Debussy y Dukas. Firma un sustancioso contrato con el banquero Lord Latymer componiendo la música para sus libretos, esta sociedad le deparará poco fruto en lo artístico. En 1906 vive en Niza alejado de la ansiedad de las giras y compone la “suite Iberia” su gran obra. En abril de 1909 se traslada muy enfermo a Cambo-les-Bains en los Pirineos vasco-franceses, donde fallecerá el 18 de mayo, la frontera es su cuna y sudario. Su cuerpo yace en el cementerio de Montjuic. Bibliografía: - Enciclopedia Salvat de los grandes compositores, Salvat S.A. Barcelona, 1991. - Gran historia de la música, Salvat Editores S.A., Barcelona, 2001. -wikipedia.org Pausanias
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| Actualizado ( Jueves, 26 de Noviembre de 2009 11:55 ) |

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